Con nuestro menaje de cocina tendrás un recipiente adecuado

La variedad en menaje de cocina es tan amplia que casi preferimos comentaros cuestiones relacionadas con los materiales para que tengáis una guía que os pueda orientar en la compra y quien sabe si descubrir cosillas que desconocíais.

Los aparejos empleados para cocinar pueden provocar cierto impacto medioambiental, mas además de esto están en contacto con nuestra comida, con lo que pueden tener efectos sobre la calidad final del comestible. Lo idóneo es usar ollas, moldes y otros utensilios, de materiales de baja huella y que no reaccionen con nuestros alimentos.

Los de arcilla, un material rebosante en la tierra y plenamente reciclable, se ha empleado a lo largo de miles y miles de años, y en nuestros días prosiguen siendo igualmente prácticos. Aun se pueden lavar, siempre y cuando el fabricante de esta forma lo indique, en el lavaplatos. Las cazuelas y recipientes afines de barro son otra alternativa local usada de forma tradicional.

El hierro colado es otra alternativa tradicional que da un calor uniforme. Las sartenes y ollas de hierro son muy perdurables, sirven para la placa de cocina y el horno, y si bien frecuentemente no llevan revestimientos antiadherentes, el alimento no se va a pegar mientras que se trate con aceite el recipiente ya antes de su primer empleo, conforme las instrucciones del fabricante, y se les vaya aplicando aceite periódicamente.

Los recipientes esmaltados de cerámica, que presentan un acabado vítreo en la porcelana, no reaccionan con el alimento, resisten los rasguños, y no se manchan ni retienen olores. Son casi inertes y seguros de usar para la cocción.

Ralladores para rallar y laminar ingredientes o bien comestibles de pequeño tamaño, como unas chalotas, unos ajos, unos rabanitos, unas zanahorias, un limón…  La sandwichera para hacer cucharas comibles como nueva herramienta de cocina que puede resultar útil, etc.